
OCASO DE UN PADRE DE ORO
enero 14, 2011OCASO DE UN PADRE DE ORO

Los años en todo este tiempo
han pintado de blanco tu cabello
han hecho débil tu memoria
cansado tu mirada…
y las arrugas en tu rostro están surcando.
Maldito tiempo no perdona
no detiene su segundo al deseo
a esa fuerza que disimulas con esmero
y a veces igualas evocando a esa juventud pasada.
El sueño en estas noches se ausenta…
tus pies ya no quieren dar pasos largos
y tu manos suelen entumecerse,
apenas tu equilibrio, marchito, responde.
La noche es sombría y casi eterna,
pero es tu ingenio el que sabido menguarla
tus labios secos y ávidos ojos
cuentan fascinados esa historia…
esa historia que es tuya y siempre la repites.
Siempre repites tu infancia y esa juventud dorada.
De tu ocaso… solo callas con mirada fatigada,
melancólico, exhalas un vaho aliento
y esta vez por tu mejilla…
recorre tímidamente una lágrima.
Una lágrima que quiebra mi coraje
y desgarra mi envalentonada alma.
Antes, jamás te vi llorar… eras fuerte ante todo,
pero increíblemente esta vez los dos lloramos.
Maldito tiempo no perdona
no detiene su segundo al deseo
a esa fuerza que disimulas con esmero
y a veces igualas evocando a esa juventud pasada.
Ocaso De Un Padre De Oro
J. Rodrigo Coaguila Q.
Lima – Perú
13/01/2011
Querido amigo, leer tus publicaciones, son una nostalgia, por la tierra nuestra,donde quedan las huellas de nuestros primeros pasos, hacerlo a tu estilo, se convierte en una realidad fantastica. permiteme felicitarte por lo alcanzado, y desde ya estare siempre esperando atento tu trabajo.
un amigo Eduardo
Gracias por tus palabras… te espero pronto en este blog.
Atte,
Joserodrigo Coaguila Q.